Desde
pequeña sabía lo que quería hacer, quería ayudar no importaba la forma
en que lo hiciese; En mi niñez Jugar al doctor con muñecas, era tal vez
lo más cercano que tenía a salvar una “vida”. Ahora un poco mayor,
aquellos tiempos solo me traen gratos recuerdos de cómo fue que empezó
la pasión que hoy me conduce a estudiar medicina, para ello divague
entre diversas carreras y ramas que me condujeron a convencerme
definitivamente de mi vocación, ser médico.



convencida
de mi propósito, decidí hacer todo aquello que me permitiera no solo
ser una gran profesional; sino también un gran ser humano. Soy egresada
de un colegio en el que se otorga vital importancia a los valores y al
trato interpersonal, era esta una cualidad que indudablemente no
deseaba perder, por lo que empecé por buscar universidades que no solo
fueran excelentes en el campo académico; si no que su filosofía
institucional estuviese acorde con mi forma de pensar. Afortunadamente
me encontré con esta universidad, que no solo cumplía mis expectativas
academicas sino también se especializaba en formarme como una excelente
persona.


Aspiro
no solo cumplir con mis metas actuales, sino también trazarme muchas
otras, dentro de las que se encuentra participar en múltiples misiones
humanitarias en Colombia y el mundo, ayudar desde niños hasta adultos
mayores y así contribuir en algo al mejoramiento de su calidad de vida.
Estoy convencida que la educación que me proporcionará la Fundación
Universitaria Juan N. Corpas, me formara como la mejor profesional
comprometida con el bienestar de la comunidad.